lunes, 4 de agosto de 2014

Desde el balcón

La primera de las noches, penúltima
de las madrugadas de nuestro olvido,
guarda en la memoria  nuestra última
lluvia,  en pupilas  de  amor  llovido.

Hay un balcón con vistas al universo,
una nube de humo, sudor  y tabaco
un noctámbulo imaginando versos,
unos besos que ya guardo en mi saco.

Hay un deseo nítido de aventura,
dos horizontes  libres de ataduras
tres millones de versos del tintero.

Hay un camino trazado muy recto
un arquitecto de versos,  proyectos
que empiezan  con el primer  te quiero.






martes, 5 de noviembre de 2013

Hasta luego.



… Si todo lo que he perdío y tó lo que he ganao, se lo debo a la madre que a mi me ha parío, se lo debo a la tierra donde yo he nacío, se lo debo a la gente que estuvo a mi lao, espero no ser nunca un desagradecío. Y si to lo que tengo lo bueno y lo malo, van en el mismo saco de miel y veneno, a mitad del camino vacío mi saco, aparto lo que es malo y me quedo lo bueno….( Juan Carlos Aragón)


Hace ya tiempo que se avecinaba un cambio en el horizonte, se veía venir desde este pequeño rincón, ese cambio ha llegado y ya no hay vuelta atrás. Después de tres años trabajando con estos enanos toca poner un punto y aparte, quizás por cansancio, quizás por desgana, quizás por rutina, quizás por sueldo, quizás por un profundo sentimiento de soledad instalado en el tiempo, quizás porque ya no puedo palear más a la contra, o quizás por una mezcla de todas estas cosas.


En todo este tiempo he ido aprendiendo de mi mismo y de varios compañeros las formas correctas y las menos apropiadas para desenvolverse en este mundo, a día de hoy no me queda más que aprender aquí. Cualquier experiencia tanto negativa como positiva sirve para, en el futuro, repetirlas o no. Yo he aprendido a cómo no hacerlo, pero me quedo con lo mejor y lo mejor es haber trabajado día a día por ellos, para ellos y para que se desenvuelvan mejor en su “medio”.


Es este medio el que no se puede cambiar, seguiré en otro lugar peleando por lo mismo porque siempre perseguí utopías y siempre tuve la ilusión  de atender al desfavorecido, al menos capaz, al que no es consciente de su realidad, al discapacitado. Siempre quise cambiar sus realidades para transformarlas en sueños alcanzables. Cuando los míos aquí se desvanecen prefiero parar, pensar, retomar el vuelo y cómo nunca uno se va del todo, digo HASTA LUEGO.

jueves, 18 de abril de 2013

Madre


La camarera de mi buffet libre,
la enfermera de mis tardes febriles,
la abogada de mis trámites legales,
la psicóloga de mis pajas mentales.

La profesora de mis cates particulares,
la médico que bebió mi primer jarabe,
la costurera de mis ajados retales,
la certeza de mis dudas existenciales.

La cantante de mis canciones de cuna,
la amante de mis noches sin luna,
la pintora de mis desdibujadas pinturas,
la luz de mis madrugadas a oscuras.

La madre que se desayuna mis cenas,
la juez que absuelve mis condenas,
la tendera que me fía los recados,
la virgen que exime mis pecados.