viernes, 25 de noviembre de 2011

Engañando al deseo


No te prometo domingos de paseo,
amores infinitos, rosas en febrero,
ni atardeceres en tu ombligo,
ni opositar contra el destino venidero.

Ahogo la esperanza en el agua
turbia de tu florero y riego utopías
estercoladas, en invernaderos
cansados del sol de mediodía.

No prometo pernotar en tus ingles,
ni dedicarte estos versos,
ni ausentarme, ni evadirme,
ni presentarte un te quiero.

Bostezas sobre el escritorio,
empiezas los renglones torcidos,
yo sacudo de polvo el repertorio
y me fumo el tiempo contigo.

Y no prometo seguir fumándome el tiempo,
ni regar utopías, ni camuflar los sueños.
Y no prometo porque prometer es engañar
al deseo.

martes, 25 de octubre de 2011

No voy a cambiar


No voy a cambiar mi guitarra por un beso,
ni un beso por un acorde,
ni una nota por un recuerdo,
ni un correo por sobre, carta y sello.

No voy cambiar un despertar por un sueño,
ni un atardecer por el silencio,
ni un aprendiz por un maestro,
ni un hasta siempre por un te quiero.

No voy a cambiar este otoño por invierno,
ni este techo por tu suelo,
ni esta cama por tu lecho,
ni este caliente sol por tu sombrero.

No voy a cambiar el sábado en el calendario
por otro lunes oxidado,
ni este café por un cigarro,
ni este cigarro por dormir a tu lado.

martes, 20 de septiembre de 2011

Mientras esperas

Mis manos abrazan una farola rota,
mi gin tonic reposa junto a la acera,
el olor a lucky strike ya esta en tu ropa,

el periódico ha abandonado las pateras,
consumo el cigarrillo y apuro la copa,
tus pupilas se aproximan a mis quimeras.

He venido a escribirte un soneto,
a despedirme de tu litera
a dibujarte hasta el esqueleto,

a robar el tiempo mientras esperas,
a terminar de enjuagar este boceto
en el penúltimo escalón de tu escalera.