martes, 19 de abril de 2011

La misma vuelta


Asomado, medio cuerpo fuera,
veo desde la azotea
la vega, el Barbate, el Celemin,
la sierra.

Subo a la calle, bajo la escalera,
Revueltas, Fuentes, San Juan,
en café Tato un buen cortado frente
Alameda.

Vuelvo a casa por Independencia,
cruzo Cervantes hasta Polavieja,
bajo a La Calcetilla, sombra da la
Palmera.

Como tantas tardes de primavera
he vuelto a dar la misma vuelta,
y aunque para ti no, para mi se tiene
poética.


viernes, 15 de abril de 2011

Si tuvieran...


Si tuvieran corazón los corazones para saber…

Cuántos latidos caben un suspiro,
cuántas lunas divisé en tus pupilas,
cuántas ojeras crepusculares de domingo,
cuántas llaves abrieron tu casa y la mía.

Cuántos besos perdidos en mis labios
cuántos pulsos ganados por la envidia,
cuántas primaveras marchitas en el armario
cuántos calvarios por este amor que no se arrodilla.


Si tuvieran razón las razones para comprender…

Cuántas mañanas a solas con mi almohada,
cuántas miradas que reflejan lo que esconden,
cuántos temores durmieron entre las sábanas,
cuántas despedidas vividas en las estaciones.

Cuántos años del brazo de la melancolía,
cuántos orgasmos malgasté con mis manos,
cuántas naves: Niña, Pinta y Santa María,
cuántas guerras civiles en tu cuerpo batallaron.

Si tuvieran alma los almanaques para medir…

Cuántas Yugoslavias ajadas en el mundo,
cuántos acordes que clamaban tu nombre,
cuántas respuestas con un “no rotundo,
cuántas mentiras vestidas de reproches.

Cuántos trashumantes perdidos en tu falda,
cuántos mañanas menguantes de luna,
cuántas cicatrices maquillas en tu cara,
cuánta tinta malgastada por esta pluma.


Antonio Carbellido

jueves, 14 de abril de 2011

Días extraños





Esta falta de tacto, este impacto
este desvarío angustioso e inexacto.
Este ajetreo, esta vacía multitud
esta fata de contacto, esta quietud.

Este fin intacto, esta ruptura de pacto,
este parto del extracto del banco.
Estos mareos, esta pobre inquietud,
esta vejez preñada de juventud.

Este acto con final de infarto y exacto,
esta maleta que pisa suelo putrefacto.
Esta  mirada atea que peca de beatitud,
esta ineptitud, estas ganas de bajar al sur.